{"id":2705,"date":"2023-03-29T15:26:25","date_gmt":"2023-03-29T19:26:25","guid":{"rendered":"https:\/\/cnewa.org\/es\/?post_type=magazine&#038;p=2705"},"modified":"2023-03-30T08:18:31","modified_gmt":"2023-03-30T12:18:31","slug":"simbolo-o-santa","status":"publish","type":"magazine","link":"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/simbolo-o-santa\/","title":{"rendered":"\u00bfS\u00edmbolo o Santa?\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>Verdaderamente es digno y debido que Te celebremos, Oh Madre de Dios, Siempre Bienaventurada y exenta de toda mancha, la Madre de nuestro Dios. Oh m\u00e1s Honorable que los querubines e incomparablemente, m\u00e1s Gloriosa que los serafines; T\u00fa que sin corrupci\u00f3n has dado a luz al Verbo Dios; Verdaderamente eres la Madre de Dios, a Ti magnificamos.<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Este <a href=\"http:\/\/www.corosanclemente.com.ar\/Part\/Maria\/Akatistos\/LIBRO%20ESPANOL.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">himno a la Theotokos<\/a>, que los cristianos orientales dicen o cantan en muchos servicios, as\u00ed como en sus oraciones privadas en casa, expresa la importancia de Mar\u00eda en la tradici\u00f3n bizantina de las iglesias orientales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Madre de Dios, seg\u00fan este texto, se ubica por encima de los \u00e1ngeles y m\u00e1s altos poderes en la jerarqu\u00eda celestial. Es inadecuado describirla como una santa, ya que trasciende incluso a estas personas transfiguradas en su pureza, santidad y poder intercesor. Pero, \u00bfhemos perdido de vista a la mujer humana cuando exaltamos a <a href=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/2022\/08\/17\/en-el-oriente-cristiano-el-significado-de-la-asuncion-de-nuestra-senora\/?highlight=Virgen%20Mar%C3%ADa\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mar\u00eda<\/a> hasta este punto? \u00bfHa llegado a representar un s\u00edmbolo teol\u00f3gico en lugar de la persona real que vivi\u00f3 en Judea y Galilea durante el primer siglo? La Virgen Mar\u00eda, la Santa Madre de Dios, cumple estos dos roles adem\u00e1s de otros, incluyendo los de madre tierna, fiel disc\u00edpula de Cristo, protectora y guerrera. Ella es una figura polifac\u00e9tica a la que los fieles cristianos orientales han apelado durante muchos siglos, invocando su intercesi\u00f3n seg\u00fan sus necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Exploremos tres aspectos principales de la Madre de Dios: primero, su importancia cristol\u00f3gica; segundo, su papel hist\u00f3rico en la vida y misi\u00f3n de Jes\u00fas y, finalmente, su lugar como protectora y defensora de los cristianos. Cada una de estas caracter\u00edsticas tiene ra\u00edces en las tradiciones cristianas y bizantinas primitivas, aunque se desarrollaron en diferentes momentos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El papel esencial que desempe\u00f1\u00f3 la Virgen Mar\u00eda en la Encarnaci\u00f3n de Cristo fue reconocido desde una fecha temprana de la iglesia. Al mismo tiempo, los primeros padres de la iglesia, como Ignacio de Antioqu\u00eda, vieron esto como un misterio que permanec\u00eda oculto. Esto, \u00e9l escribe, junto con la muerte del Se\u00f1or, fue \u201ccumplida en el silencio de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros escritores como Ignacio probablemente estaban al tanto de los evangelios de Mateo y Lucas, en los que se contaban las historias del nacimiento de Cristo; sin embargo, tambi\u00e9n reconocieron que estas narraciones dejaban mucho sin decir. Por ejemplo, \u00bfqui\u00e9n era la virgen que vivi\u00f3 en Nazaret, \u201ccomprometida con un hombre cuyo nombre era Jos\u00e9\u201d? \u00bfCu\u00e1ndo y c\u00f3mo exactamente qued\u00f3 embarazada cuando, seg\u00fan su propio relato, era virgen? (Lc 1,26-38).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/MAC-04-14-CC-768x1024.jpg\" alt=\"Momento del saludo del arc\u00e1ngel captado por icon\u00f3grafos griegos bizantinos.\" class=\"wp-image-2658\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/MAC-04-14-CC-768x1024.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/MAC-04-14-CC-225x300.jpg 225w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/MAC-04-14-CC-1600x2133.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/MAC-04-14-CC-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/MAC-04-14-CC-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/MAC-04-14-CC.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Los cristianos creen que Jes\u00fas comparti\u00f3 nuestra humanidad debido a Mar\u00eda, quien dijo \u201cs\u00ed\u201d al Arc\u00e1ngel Gabriel y dio a luz al Mes\u00edas. El misterio de la Encarnaci\u00f3n, y el papel desempe\u00f1ado por Mar\u00eda como Theotokos, es una caracter\u00edstica prominente en todas las iglesias de la tradici\u00f3n bizantina en todo el mundo. Aqu\u00ed, el momento del saludo del arc\u00e1ngel es captado por un equipo de icon\u00f3grafos griegos bizantinos, Eutiquios y Miguel Astrapas, quienes crearon la imagen en 1295 en la Iglesia de la Virgen Peribleptos, \u201cla que vela por todo\u00bb, a orillas del lago Ohrid, en el norte de Macedonia. (foto: Sean Sprague)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El silencio de los evangelistas sobre estas cuestiones llev\u00f3 a escritores posteriores, como el autor de un texto probablemente de mediados del siglo II conocido como el Protoevangelio de Santiago, a ampliar la historia. Este relato proporciona muchos m\u00e1s detalles sobre los padres de Mar\u00eda, su concepci\u00f3n milagrosa, ya que Joaqu\u00edn y Ana eran conocidos por ser est\u00e9riles y hab\u00edan pasado hace mucho tiempo la edad f\u00e9rtil, la infancia en el templo, los esponsales con Jos\u00e9 a la edad de 12 a\u00f1os y, sobre todo, su virginidad incluso despu\u00e9s de haber dado a luz al Mes\u00edas en una cueva desierta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El mensaje teol\u00f3gico del Protoevangelio es que esta ni\u00f1a fue especial desde el momento de su concepci\u00f3n. Ella fue criada en la parte m\u00e1s sagrada del templo jud\u00edo, permaneciendo as\u00ed lo suficientemente pura como para dar a luz a Jesucristo, el Hijo de Dios. Los escritores patr\u00edsticos posteriores desarrollar\u00edan a\u00fan m\u00e1s estas ideas, afirmando, por ejemplo, que al seguir siendo una mujer humana, Mar\u00eda proporcion\u00f3 a Cristo su naturaleza humana. Al mismo tiempo, fue su virginidad lo que garantiz\u00f3 su divinidad continua. Es el \u00faltimo aspecto del papel de Mar\u00eda en el dar nacimiento lo que la hizo, especialmente desde principios del siglo V en adelante, ser descrita como Theotokos o Dadora de Nacimiento de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los textos lit\u00fargicos bizantinos, incluyendo himnos y homil\u00edas, expresan esta doctrina repetidamente en momentos clave del Oficio Divino y de la Divina Liturgia. Sin embargo, es notable que los himn\u00f3grafos y predicadores a menudo eligen un lenguaje tipol\u00f3gico o metaf\u00f3rico para ense\u00f1arlo a sus congregaciones. Toda una gama de \u201ctipos\u201d del Antiguo Testamento, incluyendo la escalinata de Jacob (G\u00e9nesis 28,10-17), la zarza ardiente (\u00c9xodo 3,1-6), la Carpa del Encuentro (\u00c9xodo 40,1-7), la Casa (1 Reyes 6-9), y muchos otros, expresan de manera indirecta el papel de la Virgen Mar\u00eda en la Encarnaci\u00f3n. Por ejemplo, ella es la escalinata que une el cielo y la tierra; la zarza que no es afectada por el fuego divino (que simboliza la virginidad de Mar\u00eda); y el espacio santo y consagrado en el que Dios eligi\u00f3 morar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los textos lit\u00fargicos tambi\u00e9n explican el papel teol\u00f3gico de la Theotokos de maneras m\u00e1s reflexivas, pero nunca pierden de vista el misterio que se encuentra en el coraz\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n. Los cristianos bizantinos son f\u00edsicamente capaces de ver el papel central de Mar\u00eda en este misterio representado en los \u00e1bsides de muchas iglesias donde se encuentra o se sienta, generalmente con el Cristo Ni\u00f1o en sus brazos o contenido en su vientre, presidiendo el altar en el santuario.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfqui\u00e9n era la Mar\u00eda hist\u00f3rica, la ni\u00f1a que vivi\u00f3 en Nazaret con su prometido esposo, Jos\u00e9? Como ya hemos visto, el Nuevo Testamento, incluyendo las ep\u00edstolas de San Pablo y los evangelios, nos dicen muy poco acerca de esta figura b\u00edblica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos, seg\u00fan los evangelios de Mateo y Lucas, que ella vivi\u00f3 en Nazaret, experiment\u00f3 la Anunciaci\u00f3n del Arc\u00e1ngel Gabriel y dio a luz al Mes\u00edas, Jesucristo. De todos los evangelistas, Lucas ofrece las ideas m\u00e1s personales sobre Mar\u00eda: dice que despu\u00e9s de la visita al templo en Jerusal\u00e9n, cuando Jes\u00fas ten\u00eda 12 a\u00f1os y fue encontrado hablando con los maestros all\u00ed, \u201cSu madre conservaba estas cosas en su coraz\u00f3n\u201d (Lucas 2,51).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/B4X39B-CC-1024x683.jpg\" alt=\"Im\u00e1genes en las paredes externas del convento de la Iglesia de la Anunciaci\u00f3n en el noreste de Rumania.\" class=\"wp-image-2677\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/B4X39B-CC-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/B4X39B-CC-300x200.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/B4X39B-CC-768x512.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/B4X39B-CC-1600x1067.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/B4X39B-CC-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/B4X39B-CC.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El icon\u00f3grafo que cre\u00f3 estas im\u00e1genes en las paredes externas del convento de la Iglesia de la Anunciaci\u00f3n en el noreste de Rumania en 1537 quizo destacar un punto. A la izquierda, Mois\u00e9s se quita las sandalias cuando se acerca a tierra santa \u2014la zarza ardiente no consumida por el fuego, que en el cristianismo oriental es una referencia a Mar\u00eda como siempre Virgen. La imagen en el centro, con un detalle a la derecha, representa a Mar\u00eda protegiendo Constantinopla cuando los persas la sitiaron en el a\u00f1o 626. De hecho, el fresco representa el colapso final de Constantinopla. Las im\u00e1genes fueron creadas 84 a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00edda de la ciudad ante los turcos otomanos en mayo de 1453 en un puesto remoto del mundo ortodoxo amenazado por los otomanos. Las im\u00e1genes recuerdan a los peregrinos que deben refugiarse en Mar\u00eda y pedir su protecci\u00f3n. (foto: Realimage\/Alamy Stock Photo)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n vislumbramos a la madre de Cristo varias veces durante su vida de ense\u00f1anza y ministerio, lo que sugiere que ella, junto con los disc\u00edpulos y algunos de sus hermanos, lo acompa\u00f1aron en sus viajes por Judea y Galilea (ver, por ejemplo, Mateo 12, 46-50; Marcos 3,31-35; Lucas 8,19-21).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda tambi\u00e9n aparece en las bodas de Can\u00e1, seg\u00fan el Evangelio de Juan, donde dice a los siervos que obedezcan a Cristo y llenen seis jarras de agua (2:3-5). Y finalmente, en el mismo evangelio, ella est\u00e1 al pie de la cruz con \u201cel disc\u00edpulo a quien [Cristo] am\u00f3\u201d, probablemente el mismo Juan, y es confiado al cuidado de este \u00faltimo (19,25-27). Estos atisbos son tentadoramente breves y tenemos que preguntarnos por qu\u00e9 los evangelistas proporcionaron tan pocas pistas sobre la vida de la Virgen Mar\u00eda. Tal vez, como sugiri\u00f3 Ignacio, fue para protegerla del \u201cgobernante de esta \u00e9poca\u201d, es decir, el emperador romano o sus gobernadores en Judea.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue solo en siglos posteriores que la historia de Mar\u00eda comenz\u00f3 a elaborarse, probablemente en respuesta a la creciente veneraci\u00f3n de ella como una figura santa por derecho propio y la curiosidad por su vida hist\u00f3rica. El Protoevangelio de Santiago, como vimos anteriormente, ofreci\u00f3 el primer relato completo de su concepci\u00f3n e infancia en el templo de Jerusal\u00e9n. Varios siglos m\u00e1s tarde, probablemente hacia finales del siglo V o principios del siglo VI, comenzaron a circular los relatos de la muerte de Mar\u00eda, o de su \u201cquedarse dormida\u201d, no s\u00f3lo en griego, sino tambi\u00e9n en sir\u00edaco y otras lenguas antiguas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estas narraciones ofrecen atisbos de los \u00faltimos a\u00f1os de la Virgen, que pas\u00f3, dependiendo de diferentes relatos, ya sea en Bel\u00e9n o Jerusal\u00e9n en una casa de propiedad del evangelista Juan. Tambi\u00e9n describen c\u00f3mo Mar\u00eda fue advertida de su muerte inminente por un \u00e1ngel y c\u00f3mo los ap\u00f3stoles fueron transportados milagrosamente sobre nubes al lado de su cama. Cristo apareci\u00f3 en el momento de la muerte de la Virgen y recibi\u00f3 su alma, que pas\u00f3 al \u00e1ngel Miguel para un paso seguro al cielo. Los disc\u00edpulos luego colocaron el cuerpo de Mar\u00eda en un f\u00e9retro y lo llevaron a una tumba cerca del Jard\u00edn de Getseman\u00ed al pie del Monte de los Olivos. Seg\u00fan la mayor\u00eda de los relatos, abrieron la tumba despu\u00e9s de tres d\u00edas y descubrieron que el cuerpo hab\u00eda desaparecido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En algunas narraciones, los ap\u00f3stoles vieron el cuerpo siendo llevado al cielo. Lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s de eso es visto como un misterio. La Virgen Mar\u00eda fue representada en un para\u00edso terrenal, junto con Abraham y los otros santos, o a la diestra de Cristo, habiendo experimentado, a diferencia de cualquier otro ser humano aparte de su Hijo, una resurrecci\u00f3n temprana.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto de la vida terrena de Mar\u00eda, que se desarroll\u00f3 especialmente en los c\u00edrculos mon\u00e1sticos, fue el ascetismo y la dedicaci\u00f3n a la oraci\u00f3n constante. El obispo del siglo IV Atanasio de Alejandr\u00eda describi\u00f3 las cualidades piadosas de la Virgen Mar\u00eda en una carta que escribi\u00f3 para alentar a las v\u00edrgenes que hab\u00edan adoptado una forma de vida mon\u00e1stica. Este tema tambi\u00e9n es usado en varias \u201cVidas de la Virgen\u201d bizantinas, que describen las pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas de la virgen como una ni\u00f1a en el templo, en la casa de Jos\u00e9 una vez que se comprometi\u00f3 con \u00e9l, y despu\u00e9s de la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo, cuando viv\u00eda al cuidado de Juan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estos relatos tambi\u00e9n sugieren que Mar\u00eda asumi\u00f3 un papel de liderazgo entre los disc\u00edpulos despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n de Cristo. La \u201cVida de la Virgen\u201d de Juan Ge\u00f3metra&nbsp;a finales del siglo X, por ejemplo, afirma que la Theotokos dirigi\u00f3 no solo las vidas espirituales de los ap\u00f3stoles, sino que tambi\u00e9n les dijo d\u00f3nde llevar a cabo sus misiones. Seg\u00fan estos textos bizantinos, la Virgen Mar\u00eda fue un modelo de ascetismo, no s\u00f3lo para monjes y monjas, sino tambi\u00e9n para los cristianos laicos que deseaban llevar vidas m\u00e1s piadosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tercero y \u00faltimo, todo cristiano oriental ser\u00e1 consciente de que la Madre de Dios act\u00faa como su protectora e intercesora ante Cristo. El trasfondo hist\u00f3rico de estos papeles se encuentra nuevamente en Bizancio, especialmente en la ciudad imperial de Constantinopla. Fue durante los siglos VI y VII que los cristianos bizantinos recurrieron cada vez m\u00e1s a la Virgen Mar\u00eda como su defensora contra enemigos externos y otras amenazas. Famosamente, en el asedio de los avares y persas en 626, la Madre de Dios fue vista luchando a lo largo de los muros de Constantinopla. La inexplicable y milagrosa retirada de estos enemigos se atribuy\u00f3 a su intervenci\u00f3n. Los bizantinos continuaron apelando a la Virgen Mar\u00eda para su protecci\u00f3n en posteriores asedios, batallas y desastres naturales a lo largo de la larga historia de este imperio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las oraciones, himnos y narraciones que expresan esta dependencia contin\u00faan siendo cantados en los servicios bizantinos cristianos, cat\u00f3licos y ortodoxos de hoy. El Himno Ak\u00e1thistos, que se canta en su totalidad en la noche del quinto viernes de Cuaresma, representa el ejemplo m\u00e1s conocido de tal s\u00faplica. El servicio de la Peque\u00f1a Paraklesis a la Madre de Dios, cantada durante los 15 d\u00edas previos a la fiesta de la Dormici\u00f3n, es otra. Una imagen poderosa que transmite el poder protector de la Madre de Dios se puede ver hoy en una de las pinturas murales de la nueva Iglesia Ortodoxa Griega de San Nicol\u00e1s cerca al&nbsp;World Trade Center en Nueva York. Ella es representada como la Virgen de&nbsp;Blachernitissa, calmadamente velando&nbsp;a la ciudad de Nueva York, con las manos levantadas en oraci\u00f3n y el busto del Ni\u00f1o Jes\u00fas descansando en un medall\u00f3n sobre su pecho.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, la Virgen Mar\u00eda, Madre de Dios, sigue siendo una figura significativa en la historia, la teolog\u00eda y la espiritualidad cristiana bizantina. Ella es la mujer que dio a Cristo su naturaleza humana y que se relaciona con \u00e9l y con todos los fieles como una tierna y protectora madre. Mar\u00eda es, por lo tanto, a la vez s\u00edmbolo y persona humana: ella representa el v\u00ednculo entre Dios y la humanidad, sin dejar de ser una mujer hist\u00f3rica que vivi\u00f3 en la Palestina del primer siglo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El aspecto multifac\u00e9tico de la Madre de Dios en el cristianismo oriental es de alguna manera \u00fanico. Esta tradici\u00f3n religiosa siempre ha mantenido un equilibrio entre la humanidad de Mar\u00eda y la gracia divina. Ella desempe\u00f1a un papel central en el misterio de la Encarnaci\u00f3n, al tiempo que act\u00faa como protectora, intercesora y modelo para los cristianos orientales en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><em><em><em>Mary B. Cunningham es profesora asociada de biolog\u00eda hist\u00f3rica en la Universidad de Nottingham, Inglaterra. Ha escrito libros y art\u00edculos sobre la Madre de Dios, la predicaci\u00f3n bizantina y la himnograf\u00eda, y teolog\u00eda ortodoxa.&nbsp;<\/em><\/em><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda, Madre de Dios, en la Tradici\u00f3n Bizantina<\/p>\n","protected":false},"author":70019,"featured_media":2672,"template":"","magazine-issues":[139],"magazine-sections":[143],"class_list":["post-2705","magazine","type-magazine","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","magazine-issues-abril-2023","magazine-sections-articulos"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.3 (Yoast SEO v27.3) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfS\u00edmbolo o Santa?\u00a0 | ONE en Espa\u00f1ol<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El Himno a la Theotokos expresa la importancia de Mar\u00eda en la tradici\u00f3n bizantina de las iglesias orientales\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/simbolo-o-santa\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfS\u00edmbolo o Santa?\u00a0 | ONE en Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El Himno a la Theotokos expresa la importancia de Mar\u00eda en la tradici\u00f3n bizantina de las iglesias orientales\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/simbolo-o-santa\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"CNEWA Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/CNEWAenespanol\/\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-03-30T12:18:31+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2023\/03\/DT200175-CC.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"2265\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"12 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/simbolo-o-santa\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/simbolo-o-santa\\\/\",\"name\":\"\u00bfS\u00edmbolo o Santa?\u00a0 | ONE en Espa\u00f1ol\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/simbolo-o-santa\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/simbolo-o-santa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/5\\\/2023\\\/03\\\/DT200175-CC.jpg\",\"datePublished\":\"2023-03-29T19:26:25+00:00\",\"dateModified\":\"2023-03-30T12:18:31+00:00\",\"description\":\"El Himno a la Theotokos expresa la importancia de Mar\u00eda en la tradici\u00f3n bizantina de las iglesias orientales\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/simbolo-o-santa\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/simbolo-o-santa\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/simbolo-o-santa\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/5\\\/2023\\\/03\\\/DT200175-CC.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/5\\\/2023\\\/03\\\/DT200175-CC.jpg\",\"width\":1800,\"height\":2265,\"caption\":\"Mar\u00eda, como tierna madre, est\u00e1 representada en este mosaico en miniatura del siglo 14 tal vez hecho en la capital bizantina de Constantinopla y ahora en la colecci\u00f3n del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. 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