{"id":5147,"date":"2024-06-03T13:57:34","date_gmt":"2024-06-03T17:57:34","guid":{"rendered":"https:\/\/cnewa.org\/es\/?post_type=magazine&#038;p=5147"},"modified":"2025-07-08T12:44:58","modified_gmt":"2025-07-08T16:44:58","slug":"ninguna-generacion-se-salvo","status":"publish","type":"magazine","link":"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/ninguna-generacion-se-salvo\/","title":{"rendered":"Ninguna Generaci\u00f3n se Salv\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">El reverendo Marios Khairallah va velozmente por una carretera hacia los pueblos monta\u00f1eros del sur del L\u00edbano, adelantando a tantos veh\u00edculos como puede.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTengo miedo de que un dron israel\u00ed dispare, si uno de sus blancos est\u00e1 en esta carretera\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>El sacerdote de la Archieparqu\u00eda Greco-Cat\u00f3lica Melquita de Tiro, la principal ciudad costera del sur del L\u00edbano est\u00e1 angustiado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfQui\u00e9n sabe qui\u00e9n est\u00e1 en ese auto o qu\u00e9 lleva ese cami\u00f3n?\u201d dice, se\u00f1alando a los veh\u00edculos de adelante.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Ninguna Generaci\u00f3n se Salv\u00f3\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/DcnQEit9FzY?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>El sur del L\u00edbano volvi\u00f3 a ser teatro de guerra el 8 de octubre, cuando Hezbol\u00e1, un partido pol\u00edtico liban\u00e9s y milicia chiita, lanz\u00f3 ataques a\u00e9reos contra Israel en apoyo de Ham\u00e1s, despu\u00e9s de que Israel comenzara a bombardear Gaza en represalia por los ataques terroristas de Ham\u00e1s contra Israel un d\u00eda antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces se han intercambiado disparos entre Israel y Hezbol\u00e1 casi a diario, amenazando las vidas y los medios de subsistencia en el sur del L\u00edbano y el norte de Israel. A mediados de abril, los combates transfronterizos hab\u00edan desplazado a decenas de miles y matado a m\u00e1s de 70 civiles, incluidos tres periodistas, en el sur del L\u00edbano y ocho civiles en el norte de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta guerra no es la primera para el padre Khairallah. Naci\u00f3 en 1975 en Tiro, pocos meses despu\u00e9s del inicio de una guerra civil que dur\u00f3 15 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, en julio de 2006, en el conflicto de 34 d\u00edas entre Hezbol\u00e1 e Israel, el padre Khairallah se hizo cargo de coordinar la ayuda para el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAyud\u00e9 a reconstruir las aldeas cristianas\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El padre Khairallah llega a Derdghaiya y estaciona frente a una casa. \u00c9l y el personal de la oficina regional de CNEWA-Misi\u00f3n Pontificia en Beirut bajan del coche y son recibidos por Matta Elia y su esposa, Doha Hassan Chalhoub, y varios cachorros, un caballo y dos vacas. La pareja saluda a sus invitados en el interior y les sirve yogur tradicional liban\u00e9s, llamado \u201claban\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Elia y su esposa comenzaron a elaborar productos l\u00e1cteos hace cinco a\u00f1os, durante la crisis econ\u00f3mica del L\u00edbano que el Banco Mundial clasific\u00f3 entre las 10 principales crisis econ\u00f3micas del mundo desde mediados del siglo XIX.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_010H-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5149\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_010H-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_010H-300x200.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_010H-768x512.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_010H-1600x1067.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_010H-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_010H.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Matta Elia y su familia en Derdghaiya dependen de la asistencia alimentaria de CNEWA. (foto: Raghida Skaff)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La crisis sumi\u00f3 al 82% de la poblaci\u00f3n en la pobreza, duplicando la tasa de pobreza entre 2019 y 2021, seg\u00fan un informe de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica y Social de las Naciones Unidas para Asia occidental. El informe midi\u00f3 la pobreza en el L\u00edbano en seis dimensiones: educaci\u00f3n, salud, servicios p\u00fablicos, vivienda, bienes y propiedades, y empleo e ingresos.<\/p>\n\n\n\n<p>Elia, un jefe de polic\u00eda, recuerda que \u201cla vida era c\u00f3moda\u201d antes que su salario se desplomara con la devaluaci\u00f3n de la libra libanesa frente al d\u00f3lar. Cuando sus ingresos mensuales cayeron a $150, la pareja se volvi\u00f3 m\u00e1s ingeniosa. Compraron dos vacas, y su esposa, una musulmana chi\u00edta, vendi\u00f3 leche y yogur casero a los cristianos locales y a los beirut\u00edes que pasaban los fines de semana en el sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, el flujo de clientes decay\u00f3 con el conflicto actual; muchos huyeron de sus hogares y se suspendieron los viajes de fin de semana a la regi\u00f3n, lo que caus\u00f3 que la familia cayera de la precariedad financiera a la pobreza absoluta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAntes de la guerra, no necesit\u00e1bamos ayuda\u201d, dice Elia, un greco-cat\u00f3lico melquita, mientras el padre Khairallah entrega un paquete de alimentos b\u00e1sicos: lentejas, arroz, aceite de cocina, az\u00facar y \u201chalawa\u201d, un dulce hecho con pasta de semillas de s\u00e9samo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Anna, su hija menor, no est\u00e1 a la vista, Hassan Chalhoub comienza a llorar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYa no podemos hacer nada\u201d, dice. \u201cLa gente tiene que darnos dinero\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia de seis recibi\u00f3 un paquete de alimentos de CNEWA en octubre y luego un cup\u00f3n de $50 para el supermercado en diciembre. Hasta la fecha, CNEWA ha distribuido cupones a 2.710 familias afectadas por la guerra, por un total de $175.225 en ayuda alimentaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda, el padre Khairallah trajo otras buenas noticias: CNEWA cubrir\u00eda parte de la matr\u00edcula anual de $680 de su hija mayor en la escuela cat\u00f3lica local. En L\u00edbano, la educaci\u00f3n p\u00fablica carece cr\u00f3nicamente de fondos suficientes, lo que provoca interrupciones de clases y cierres de escuelas. Por eso, muchos padres env\u00edan a sus hijos a escuelas privadas o cat\u00f3licas. Pero, muchas familias no han podido pagar la matr\u00edcula desde el inicio del a\u00f1o escolar.<\/p>\n\n\n\n<p>En respuesta, CNEWA distribuy\u00f3 $130.000 entre siete escuelas afectadas por el conflicto para ayudar con los d\u00e9ficits de matr\u00edcula y salarios de los docentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde su sala, Hassan Chalhoub mira al sur, en direcci\u00f3n a la frontera con Israel, a unas 22 millas. La l\u00ednea de demarcaci\u00f3n, llamada L\u00ednea Azul, ha sido puesta en vigor por fuerzas de paz de la ONU desde 2000, cuando Israel se retir\u00f3 del sur del L\u00edbano despu\u00e9s de 15 a\u00f1os de ocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la noche, ella dice que ve caer del cielo f\u00f3sforo blanco, una sustancia t\u00f3xica que provoca quemaduras profundas y contamina el agua y el suelo. Algunos grupos de derechos humanos, al igual que Hadi Hachem, encargado de asuntos interino de la misi\u00f3n permanente del L\u00edbano ante la ONU, han alegado el uso de f\u00f3sforo blanco por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel en el sur del L\u00edbano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPero incluso si morimos\u201d, dice Hassan Chalhoub, \u201cnos quedaremos aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Jamil Salloum huy\u00f3 de su aldea, Yaroun, a menos de milla y media de la L\u00ednea Azul.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl bombardeo comenz\u00f3 el 8 de octubre. Al d\u00eda siguiente nos fuimos sin nada\u201d, recuerda.<\/p>\n\n\n\n<p>Salloum, su hermana y su sobrina buscaron refugio en un pueblo cercano. Luego, todos se mudaron a Tiro, a 15 millas de la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n. A mediados de abril, 92.621 libaneses del sur estaban desplazados internamente, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones. Tiro acogi\u00f3 al 28% de ellos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"853\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_020H-1024x853.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5150\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_020H-1024x853.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_020H-300x250.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_020H-768x640.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_020H-1600x1333.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_020H-1536x1280.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_020H.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Chikri Fakhoury, dcha., desenreda redes para cangrejos. Su restaurante de mariscos cerr\u00f3 cuando comenz\u00f3 el conflicto. (foto: Raghida Skaff)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Salloum habla poco y admite que es doloroso depender econ\u00f3micamente de su sobrina y su marido, con quienes se mud\u00f3 a un apartamento, junto con sus hijos y su hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTrabajo en una plantaci\u00f3n de tabaco y en invernaderos. En Tiro no puedo trabajar: las tierras agr\u00edcolas est\u00e1n all\u00e1 arriba\u201d, dice, refiri\u00e9ndose a Yaroun. \u201cLos israel\u00edes tiraron f\u00f3sforo blanco\u201d, alega, \u201cas\u00ed que cuando regresemos, necesitaremos sanar la tierra, tambi\u00e9n sanar a la gente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cPero incluso si morimos, nos quedaremos aqu\u00ed\u201d.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Visiblemente conmovido, busca en su tel\u00e9fono fotos de lo que queda de su casa: impactada dos veces por el ej\u00e9rcito israel\u00ed, ahora est\u00e1 destruida. Las fotos muestran ventanas rotas y ruinas humeantes de sus pertenencias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa vida es dura. Hablo en nombre de todo el pa\u00eds, no s\u00f3lo por m\u00ed, ni tampoco por el sur\u201d, afirma. \u201cSi queremos volver [a nuestras aldeas], necesitaremos apoyo. Nadie nos ayuda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Salloum tiene raz\u00f3n. Fr\u00e1gil, corrupto y en quiebra, el estado liban\u00e9s ha sido incapaz, por d\u00e9cadas, de dar seguridad a sus ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que comenz\u00f3 la crisis econ\u00f3mica en 2019, la poblaci\u00f3n ha dependido de las remesas de la di\u00e1spora y de la ayuda de organizaciones humanitarias, pol\u00edticas y religiosas internacionales para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Para muchos en Tiro, la \u00faltima red de seguridad ha sido la archieparqu\u00eda greco-cat\u00f3lica melquita, donde el padre Khairallah coordina la asistencia social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Fahed Elias Assaf fue pescador hasta 2006, cuando su salud le oblig\u00f3 a jubilarse. Desde entonces, la vida ha sido dif\u00edcil. \u00c9l, su esposa e hijos viven en condiciones muy precarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia huy\u00f3 a Beirut y regres\u00f3 a Tiro tres veces desde octubre. Aunque a fines de marzo el centro de la ciudad todav\u00eda estaba a salvo del ej\u00e9rcito israel\u00ed, el zumbido de los drones era implacable.<\/p>\n\n\n\n<p>En su casa en Tiro, en una habitaci\u00f3n con techo de madera y goteras apenas caben dos camas y una nevera. Una pantalla de televisi\u00f3n cuelga de la pared. Una habitaci\u00f3n contigua se vuelve dormitorio por la noche. La familia de Assaf se recibi\u00f3 de un cup\u00f3n de comida de $50 en diciembre.<\/p>\n\n\n\n<p>El estado liban\u00e9s s\u00f3lo proporciona unas pocas horas de electricidad al d\u00eda. Para tenerla por m\u00e1s horas, los ciudadanos deben pagar una suscripci\u00f3n a un generador, un gasto que representa el 88% del ingreso mensual para el 20% m\u00e1s pobre de los hogares libaneses, seg\u00fan Human Rights Watch.<\/p>\n\n\n\n<p>Assaf dice que cuando sus hijos, tambi\u00e9n pescadores, \u201ctienen suficiente dinero, pagan por el generador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el Fondo Nacional de Seguridad Social y el Ministerio de Salud P\u00fablica del L\u00edbano sol\u00edan cubrir la atenci\u00f3n m\u00e9dica de una parte de la poblaci\u00f3n, pero este sistema gubernamental de facto ha dejado de funcionar desde el inicio de la crisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, desde 2022, el padre Khairallah coordina la atenci\u00f3n de salud financiada por la archieparqu\u00eda para 60 familias, cuyos miembros padecen enfermedades cr\u00f3nicas. Assaf, que sufre de hipertensi\u00f3n arterial y diabetes, es uno de los que recibe visitas m\u00e9dicas y medicamentos costeados por la archieparqu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_047H-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5151\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_047H-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_047H-300x200.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_047H-768x512.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_047H-1600x1067.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_047H-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_047H.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Voluntarios de la iglesia brindan cuidado de salud gratis en el sur del L\u00edbano. (foto: Raghida Skaff)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El padre Khairallah dice que el rol de la iglesia no es reemplazar al estado sino predicar el Evangelio y dar los sacramentos, pero admite que siente alegr\u00eda al estar \u201cal lado de los feligreses durante este momento dif\u00edcil\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDebemos confiar en Dios y en Jesucristo. Es lo que nos da esperanza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando suena su tel\u00e9fono, el sacerdote contesta inmediatamente: un ataque a\u00e9reo apunt\u00f3 a una aldea a 18 millas al este de Tiro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfEstaba cerca de la iglesia?\u201d pregunta. \u201cLlamar\u00e9 al sacerdote y me asegurar\u00e9 de que est\u00e9 bien\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En el pueblo de Qana, las cicatrices de la guerra se transmiten a una nueva generaci\u00f3n. Recostada en su sof\u00e1, Mirella Boutros, de 14 a\u00f1os, busca en su celular y comparte una foto de una ventana rota de su casa, a 20 minutos en coche de Tiro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cO\u00edmos mucho los aviones de combate, as\u00ed que no puedo concentrarme mucho\u201d, dice Mirella sobre la situaci\u00f3n en su escuela, cercana a pueblos bombardeados regularmente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando hay un ataque, algunos estudiantes pierden el conocimiento, otros gritan. En los ba\u00f1os, si [los israel\u00edes] atacan una vez m\u00e1s, las paredes se derrumbar\u00e1n. Las ventanas ya est\u00e1n rotas\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que oscurece, Ziad Boutros, su padre, dice: \u201cEsperen un poco m\u00e1s y [el bombardeo] comenzar\u00e1. Sucede todos los d\u00edas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstamos esperando que la situaci\u00f3n mejore\u201d, afirma. \u201cNi los musulmanes ni los cristianos pueden hacer nada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Qana es el hogar de 53 familias cristianas, pero la mayor\u00eda en el pueblo es chiita. Boutros dice que las comunidades viven juntas serenamente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cLas necesidades son inmensas y no podemos solventarlas\u201d.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cHablamos de temas sociales, no de pol\u00edtica. La pol\u00edtica y las armas no son nuestro problema\u201d, afirma. \u201cTodos somos hijos del pa\u00eds\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El polic\u00eda acaba de ser padre por quinta vez. Antes de la crisis, el nacimiento de su hijo Charbel no habr\u00eda agotado sus finanzas: su salario mensual era de $2.000. Ahora son $200, como el precio de la ces\u00e1rea para su esposa.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre Khairallah dice que los pa\u00f1ales y las f\u00f3rmulas infantiles est\u00e1n fuera del alcance de muchas familias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUn envase puede costar hasta $8\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p>El sacerdote prepara una lista de 30 familias cuyos beb\u00e9s recibir\u00e1n f\u00f3rmula por unos meses, gracias a una subvenci\u00f3n de $4.000 de CNEWA.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPuede que no tengamos mucho dinero, pero trabajamos lo mejor que podemos con sabidur\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_025H-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5152\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_025H-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_025H-300x169.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_025H-768x432.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_025H-1600x900.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_025H-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_025H.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La iglesia de San Jorge en Yaroun, que CNEWA-Misi\u00f3n Pontificia ayud\u00f3 a restaurar despu\u00e9s de que Israel la bombardeara en 2006, fue nuevamente da\u00f1ada por los bombardeos israel\u00edes. (foto: Raghida Skaff)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El arzobispo metropolitano Georges Iskandar de Tiro dice que la archieparqu\u00eda ha tratado de responder a la angustia de su reba\u00f1o desde el inicio de la guerra y apoyar su presencia continua en sus aldeas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas necesidades son inmensas y no podemos solventarlas\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstamos en contacto con l\u00edderes religiosos de otros grupos y les hemos pedido [a Hezbol\u00e1, Ham\u00e1s, la Jihad Isl\u00e1mica Palestina y Amal] que eviten tomar acciones cerca de las casas\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi seis meses despu\u00e9s de la guerra, el arzobispo dice que uno debe tener \u201cla misma fe que tuvo la mujer cananea\u201d en el Evangelio de Mateo cuando le pidi\u00f3 a Jes\u00fas que curara a su hija en Tiro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDios nos ayud\u00f3, Dios nos est\u00e1 ayudando y nos ayudar\u00e1 a evitar la guerra [total]\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"cnewa-connections\">\n  <div class=\"cnewa-connections-heading\">\n    <h2>Conexi\u00f3n CNEWA<\/h2>\n  <\/div>\n  <div class=\"cnewa-connections-content\" style=\"background:#6B4D5E;color:#ffffff\">\n    <p>El L\u00edbano ha sufrido una crisis tras otra. Cuando su econom\u00eda colaps\u00f3 en 2019, la libra libanesa se devalu\u00f3 y el n\u00famero de personas necesitadas aument\u00f3, las familias de clase media cayeron en la pobreza y las cifras de desempleo aumentaron. El actual conflicto en la frontera sur entre Hezbol\u00e1 e Israel, que comenz\u00f3 debido al conflicto entre Israel y Ham\u00e1s, est\u00e1 hundiendo a\u00fan m\u00e1s a las familias en la desesperaci\u00f3n. CNEWA-Misi\u00f3n Pontificia est\u00e1 ah\u00ed, como lo ha estado durante 75 a\u00f1os, proporcionando alimentos, asistencia para la matr\u00edcula y salarios de los maestros.<\/p>\n<p>Para apoyar el trabajo de CNEWA en el L\u00edbano, llame al 1-866-322-4441 (Canad\u00e1) o al 1-800-442-6392 (Estados Unidos) o visite <a href=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/haga-una-donacion\/\">cnewa.org\/es\/haga-una-donacion\/<\/a>.<\/p>\n  <\/div>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Lea este art\u00edculo en nuestro formato de impresi\u00f3n digital <a href=\"https:\/\/issuu.com\/cnewa\/docs\/one-50-2-2024-final-spanish-issuu\/14\">aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La iglesia es la \u00faltima red de seguridad en el sur del L\u00edbano<\/p>\n","protected":false},"author":70019,"featured_media":5148,"template":"","magazine-issues":[1063],"magazine-sections":[143],"class_list":["post-5147","magazine","type-magazine","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","magazine-issues-junio-2024","magazine-sections-articulos"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.3 (Yoast SEO v27.3) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Ninguna Generaci\u00f3n se Salv\u00f3 | ONE en Espa\u00f1ol<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/ninguna-generacion-se-salvo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ninguna Generaci\u00f3n se Salv\u00f3 | ONE en Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La iglesia es la \u00faltima red de seguridad en el sur del L\u00edbano\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/ninguna-generacion-se-salvo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"CNEWA Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/CNEWAenespanol\/\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-07-08T16:44:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/05\/skaff202403_042H-r1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"1 minuto\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/ninguna-generacion-se-salvo\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/ninguna-generacion-se-salvo\\\/\",\"name\":\"Ninguna Generaci\u00f3n se Salv\u00f3 | ONE en Espa\u00f1ol\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/ninguna-generacion-se-salvo\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/ninguna-generacion-se-salvo\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/5\\\/2024\\\/05\\\/skaff202403_042H-r1.jpg\",\"datePublished\":\"2024-06-03T17:57:34+00:00\",\"dateModified\":\"2025-07-08T16:44:58+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/ninguna-generacion-se-salvo\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/ninguna-generacion-se-salvo\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/revista\\\/ninguna-generacion-se-salvo\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/5\\\/2024\\\/05\\\/skaff202403_042H-r1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/cnewa.org\\\/es\\\/wp-content\\\/uploads\\\/sites\\\/5\\\/2024\\\/05\\\/skaff202403_042H-r1.jpg\",\"width\":1800,\"height\":1200,\"caption\":\"Mirella Boutros, de 14 a\u00f1os, vive en Qana, en el sur del L\u00edbano. 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