{"id":5965,"date":"2024-12-03T12:05:22","date_gmt":"2024-12-03T17:05:22","guid":{"rendered":"https:\/\/cnewa.org\/es\/?post_type=magazine&#038;p=5965"},"modified":"2025-02-27T09:33:54","modified_gmt":"2025-02-27T14:33:54","slug":"enraizados-en-la-tierra-llamada-santa","status":"publish","type":"magazine","link":"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/enraizados-en-la-tierra-llamada-santa\/","title":{"rendered":"Enraizados en la Tierra Llamada Santa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">Un camino de tierra polvoriento cuatro millas al noroeste de la iglesia de la Natividad en Bel\u00e9n, en la Cisjordania ocupada, conduce a una vista impresionante del valle Al Makhrour.<\/p>\n\n\n\n<p>La empinada y verde cuenca, de terrazas agr\u00edcolas escalonadas, apreciada por sus custodios palestinos y<a href=\"https:\/\/balasan.org\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/AL-MAKHROUR-Report-Spanish.pdf\"> designada Patrimonio de la Humanidad<\/a> por UNESCO, es ideal para cultivar robustos olivos y frutas de hueso. Agricultores palestinos cristianos han trabajado la tierra durante generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el valle se ha convertido cada vez m\u00e1s en un foco de violencia y de desplazamientos de tierras palestinas, parte de las crecientes presiones sobre las comunidades cristianas de <a href=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/de-cisjordania-a-gaza-la-situacion-en-palestina\/\">Cisjordania<\/a> desde que estall\u00f3 la guerra entre Israel y Ham\u00e1s el 7 de octubre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra no se limita a la Franja de Gaza, y los palestinos de Cisjordania sufren incursiones militares israel\u00edes, que han provocado la muerte de 736 palestinos hasta octubre de 2024 \u2014719 a manos de fuerzas israel\u00edes, 12 por colonizadores israel\u00edes y siete por autores desconocidos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Enraizados en la Tierra Llamada Santa\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6F10vZ6QBws?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>De los 2.7 millones de palestinos en Cisjordania, unos 50.000 se identifican como cristianos. Dentro de este territorio, Jerusal\u00e9n y Bel\u00e9n han sido centros de vida cristiana desde la \u00e9poca de los ap\u00f3stoles. Los cristianos \u00e1rabes fundaron Ramallah en el siglo XVII, y sigue siendo un importante centro cristiano palestino.<\/p>\n\n\n\n<p>Las iglesias y los grupos de defensa han expresado su preocupaci\u00f3n, durante d\u00e9cadas, por el declive de la vibrante comunidad cristiana palestina en la regi\u00f3n. Los informes sobre el aumento de la discriminaci\u00f3n y los cr\u00edmenes de odio contra los cristianos y sus iglesias por parte de grupos de colonizadores extremistas, en particular en ciudades mixtas como Jerusal\u00e9n, han alimentado los temores existenciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cristianos de Cisjordania, y sus vecinos musulmanes, tambi\u00e9n enfrentan los desaf\u00edos de vivir bajo ocupaci\u00f3n militar, que han empeorado desde que empez\u00f3 la guerra. La severa restricci\u00f3n de movimiento impuesta por Israel impide que los trabajadores transiten entre Israel y Cisjordania, lo que ha reducido el porcentaje de trabajadores palestinos empleados en Israel del 22% al 2.3% desde octubre de 2023, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s se han intensificado los esfuerzos del estado por desplazar a los palestinos de Cisjordania. Seg\u00fan Naciones Unidas, en los primeros 11 meses de guerra, \u201clas autoridades israel\u00edes demolieron, confiscaron o forzaron la demolici\u00f3n de 1.598 estructuras palestinas\u201d, incluidas viviendas, escuelas y edificios comunitarios, desplazando a m\u00e1s de 4.000 palestinos, entre ellos unos 1.700 ni\u00f1os, m\u00e1s del doble de la cantidad de personas desplazadas en los 11 meses anteriores a la guerra. Las familias han perdido sus hogares y sus medios de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Durante casi dos d\u00e9cadas, los palestinos impidieron que los colonizadores confisquen y ocupen ilegalmente el valle Al Makhrour, pero est\u00e1n perdiendo terreno.<\/p>\n\n\n\n<p>Alice Kisiya, 30, es una cristiana palestina cuya familia ha cultivado la tierra y vivido en el valle por generaciones. La tierra de su familia en una ladera con terrazas cerca de la cima de la colina occidental es visible desde el mirador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLo llamamos \u2018el para\u00edso de Bel\u00e9n\u2019\u201d, dice Kisiya, \u201cporque es uno de los \u00faltimos lugares limpios y v\u00edrgenes, donde la gente puede disfrutar la naturaleza y contemplar la puesta de sol\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el 31 de julio, soldados israel\u00edes acompa\u00f1aron a un grupo de colonizadores y entregaron a su familia una orden militar. Desalojaron a la familia de su parcela de un acre y declararon las tierras adyacentes como zona militar. Los colonizadores derribaron la valla de los Kisiya y erigieron un nuevo recinto mientras el ej\u00e9rcito israel\u00ed montaba guardia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/hazboun202410_065H-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5974\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/hazboun202410_065H-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/hazboun202410_065H-300x200.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/hazboun202410_065H-768x512.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/hazboun202410_065H-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/hazboun202410_065H-1600x1067.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/hazboun202410_065H.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El padre Rami Asakrieh, O.F.M., ministra en la iglesia latina de Santa Catalina en Bel\u00e9n. (foto: Samar Hazboun)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A mediados de agosto, el ministro de finanzas israel\u00ed, Bezalel Smotrich, anunci\u00f3 una orden militar que asignaba 148 acres de tierra para la construcci\u00f3n de un nuevo asentamiento en la zona al oeste de Bel\u00e9n. Esto despu\u00e9s que el gabinete israel\u00ed aprob\u00f3 cinco nuevos asentamientos el 27 de junio en represalia a los esfuerzos diplom\u00e1ticos de la Autoridad Palestina para que la comunidad internacional reconociera los cr\u00edmenes contra el pueblo palestino. Los asentamientos en Cisjordania son ilegales seg\u00fan el derecho internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla de la familia comenz\u00f3 en 2005, cuando autoridades civiles empezaron a alegar que la familia no ten\u00eda derecho a construir en su tierra, dice Kisiya.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n se agrav\u00f3 en 2012, cuando soldados israel\u00edes demolieron el restaurante familiar en su propiedad, alegando que fue construido en 2001 sin un permiso v\u00e1lido. En 2013 y 2015 se produjo un ciclo de reconstrucci\u00f3n y demolici\u00f3n. En 2019, su restaurante y su casa fueron demolidos, y la familia recurri\u00f3 a vivir en tiendas de campa\u00f1a, que fueron derribadas repetidamente por soldados israel\u00edes y que la familia reconstru\u00eda, dice Kisiya. A lo largo de estos a\u00f1os, la familia permaneci\u00f3 en su tierra y continu\u00f3 cultivando limones, higos, almendras y albaricoques.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2019, buscando resolver el caso, la familia decidi\u00f3 emprender acciones legales. Kisiya y su madre, ambas ciudadanas israel\u00edes (una ventaja que muchos palestinos no tienen), presentaron los documentos de registro de tierras que recibieron de la administraci\u00f3n civil ante un tribunal de distrito en 2023 y perdieron. La batalla legal incluy\u00f3 un reclamo del Fondo Nacional Jud\u00edo indicando que compr\u00f3 la tierra de la familia en 1969, lo que la familia Kisiya niega. La familia planea apelar.<\/p>\n\n\n\n<p>La violencia y la incertidumbre han hecho mella en Kisiya y su familia. Para financiar la batalla legal, Kisiya acept\u00f3 un trabajo de reparto, que termin\u00f3 con un grave accidente del que sigue recuper\u00e1ndose. Una campa\u00f1a de recaudaci\u00f3n de fondos en l\u00ednea ayuda a pagar las necesidades de la familia, cubrir los honorarios legales y saldar la deuda que la familia incurri\u00f3 para reconstruir su casa y restaurante despu\u00e9s de las demoliciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cSabemos que vamos a volver. Tarde o temprano, lo recuperaremos\u201d.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>No obstante, dice, su fe se ha fortalecido. La familia ha adoptado su planteamiento de resistencia no violenta como una lucha interreligiosa. Tras la confiscaci\u00f3n de tierras, los Kisiya construyeron una \u201ccarpa solidaria\u201d a varios metros de su tierra, donde vivieron durante un mes y celebraron sentadas interreligiosas con simpatizantes y activistas, hasta que el ej\u00e9rcito la desmantel\u00f3. Kisiya y su madre fueron detenidas, el 25 de agosto, y puestas en libertad al d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>A fines de septiembre, los Kisiya y varios activistas levantaron durante tres d\u00edas una estructura en un terreno p\u00fablico cerca de su propiedad confiscada. Kisiya dice que sacerdotes, rabinos, jeques y activistas no religiosos acudieron al santuario improvisado para rezar por la paz y encender velas. Los soldados israel\u00edes desmantelaron el refugio al d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>A la familia no se le ha permitido entrar en su tierra desde que fue confiscada y ahora alquila una casa en Al Walaja, cerca de Beit Jala. Kisiya vigila a diario la tierra de su familia desde la distancia. A fines de octubre, algunos colonizadores viv\u00edan all\u00ed en peque\u00f1os remolques.<\/p>\n\n\n\n<p>Kisiya intent\u00f3 recuperar la tierra con un pu\u00f1ado de seguidores el 26 de octubre, cuando la orden militar inicial iba a expirar. Se acercaron a los soldados israel\u00edes en el per\u00edmetro de la zona militar cerrada, pero recibieron una nueva orden militar y se les impidi\u00f3 el paso.<\/p>\n\n\n\n<p>Kisiya afirma que el mapa del nuevo documento no incluye la tierra de su familia y est\u00e1 estudiando la posibilidad de tomar medidas legales. A diferencia de muchas familias palestinas que no tienen ning\u00fan recurso legal despu\u00e9s de ser expulsadas de sus tierras, Kisiya dice que su familia no se da por vencida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/jaraiseh202212_051H-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5973\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/jaraiseh202212_051H-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/jaraiseh202212_051H-300x200.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/jaraiseh202212_051H-768x511.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/jaraiseh202212_051H-1536x1022.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/jaraiseh202212_051H-1600x1065.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2024\/12\/jaraiseh202212_051H.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La Guarder\u00eda de Bel\u00e9n cuida a ni\u00f1os abandonados. P\u00e1gina opuesta, Alice Kisiya y su madre hacen pan en su casa en Al Walaja, Cisjordania, en octubre. (foto: George Jaraiseh)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cEstoy segura de que las cosas cambiar\u00e1n y volveremos\u201d, dice. \u201cLos estamos vigilando. No nos vamos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSabemos que vamos a volver. Tarde o temprano, la recuperaremos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Organizaciones cristianas han ayudado a preservar el car\u00e1cter del valle Al Makhrour y a promover el desarrollo agr\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p>Un campesino cristiano palestino de unos 60 a\u00f1os tiene una parcela en terrazas al pie de la colina m\u00e1s abajo de la tierra de los Kisiya. Despu\u00e9s de que su esposa muri\u00f3 y sus hijos crecieron, Jamil, un seud\u00f3nimo para proteger su identidad, comenz\u00f3 a cultivar uvas, albaricoques y olivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice que la tierra lo \u201ccur\u00f3\u201d de su dolor. Pero sus vides miden s\u00f3lo unos quince cent\u00edmetros de alto; volvieron a crecer en septiembre despu\u00e9s de ser pisoteadas y destruidas por las ovejas de los colonizadores. Pastar ovejas en tierras agr\u00edcolas palestinas es una t\u00e1ctica utilizada para desplazar y desmoralizar a los palestinos y su conexi\u00f3n con su tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPuse toda mi fuerza en la tierra, regando, cultivando mis plantas, pero un d\u00eda llegu\u00e9 a la granja y las ovejas se hab\u00edan comido toda la cosecha\u201d, dice Jamil. \u201cAntes quer\u00eda luchar contra ellos, pero ahora [que est\u00e1n armados] no puedo. Quiero vivir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Caritas Jerusal\u00e9n, la organizaci\u00f3n ben\u00e9fica de la Iglesia cat\u00f3lica en Tierra Santa y miembro de Caritas Internationalis con sede en Roma, financi\u00f3 una nueva valla para proteger a su parcela de las ovejas y un tanque de agua para mejor riego. Este apoyo ha renovado su resiliencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsta tierra es mi esp\u00edritu, pero mis hijos tienen miedo por m\u00ed\u201d, dice, refiri\u00e9ndose a la intimidaci\u00f3n por parte de los colonizadores armados que le han apuntado con sus armas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPero les digo que pertenezco a este lugar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus hijos vienen de Beit Jala para cultivar con \u00e9l; espera que sientan la misma esencia curativa. Su hijo menor trabajaba en Jerusal\u00e9n para la Iglesia luterana, pero su permiso para viajar fuera de Cisjordania fue revocado despu\u00e9s de que comenz\u00f3 la guerra, y ha estado sin trabajo desde entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de aceptar trabajos ocasionales, incluso en iglesias en Beit Jala y Bel\u00e9n, el hijo de Jamil ha estado hablando de emigrar. Jamil dice que est\u00e1 descorazonado por esa decisi\u00f3n, pero entiende que los j\u00f3venes necesitan oportunidades para prosperar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Bel\u00e9n ha estado econ\u00f3micamente deprimida desde el comienzo de la guerra. Alguna vez estuvo repleta de autobuses tur\u00edsticos, hoteles, tiendas de regalos y restaurantes que atend\u00edan a peregrinos de todo el mundo, sus calles zigzagueantes ahora est\u00e1n tranquilas.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la C\u00e1mara de Comercio e Industria de Bel\u00e9n, antes de la guerra, el turismo constitu\u00eda entre el 23% y el 25% de la econom\u00eda local. Con menos turistas, los empleos son escasos. El desempleo en Cisjordania supera el 35% y cerca del 26% de la poblaci\u00f3n vive bajo el umbral de pobreza, informa Samir Hazboun, quien dirige la c\u00e1mara.<\/p>\n\n\n\n<p>A mediados de septiembre, los voluntarios colocaban bolsas de pan fresco en los pasillos de la Sociedad Benevolente Ortodoxa \u00c1rabe en Beit Jala, a dos millas de Bel\u00e9n, para las personas necesitadas. CNEWA-Misi\u00f3n Pontificia ha apoyado al grupo durante muchos a\u00f1os. Imad Abu Mohor, el director, dice que debido a la p\u00e9rdida del turismo las necesidades est\u00e1n aumentando en la ciudad, que estima que es cristiana en un 70%. Su organizaci\u00f3n tambi\u00e9n proporciona apoyo para matr\u00edcula escolar y facturas m\u00e9dicas, pero le preocupa que las donaciones se agoten a medida que la guerra contin\u00faa y la situaci\u00f3n se vuelve cada vez m\u00e1s grave.<\/p>\n\n\n\n<p>Mohor dice que un mayor n\u00famero de j\u00f3venes cristianos abandonan Cisjordania para ir a Europa y a pa\u00edses del golfo desde que comenz\u00f3 la guerra, y le preocupa la eliminaci\u00f3n de la vida cristiana en Palestina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cEl precio de un misil podr\u00eda alimentar a muchas familias\u201d.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Para los j\u00f3venes que siguen trabajando o han optado quedarse en Cisjordania, la guerra ha calado hondo en sus hogares, dice el padre Rami Asakrieh, O.F.M., que ministra en la iglesia latina de Santa Catalina en Bel\u00e9n. El sacerdote franciscano aconseja a los feligreses en sus dificultades, incluidas muchas parejas j\u00f3venes afectadas por la violencia del a\u00f1o pasado y su impacto econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl precio de un misil podr\u00eda alimentar a muchas familias\u201d, afirma. \u201cEsta guerra est\u00e1 destruyendo nuestra sociedad y tiene efectos a largo plazo en la psiquis\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La parroquia ayuda a las familias con comida, alquiler, servicios p\u00fablicos, medicinas y matr\u00edcula. Las familias de clase media han ca\u00eddo en la pobreza y muchas familias no pueden acceder a la atenci\u00f3n de salud debido al costo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHemos o\u00eddo que algunas familias se han ido\u201d, afirma. \u201cMuchas quieren irse debido a la terrible situaci\u00f3n, pero no pueden pagarlo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El 7 de octubre, aniversario de la guerra, su parroquia, de 5.000 miembros, particip\u00f3 en el d\u00eda universal de oraci\u00f3n y ayuno por la paz, convocado por el Papa Francisco y el Patriarcado latino de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsperamos y rezamos por la paz y por el regreso de los peregrinos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La hermana Anna Salwa Isaieda, de las Hijas de Santa Ana, dirige el Grupo de J\u00f3venes de San Francisco en la iglesia, que ofrece oportunidades de trabajo y retiros religiosos para unos 150 j\u00f3venes adultos. Ella dice que los j\u00f3venes \u201cest\u00e1n perdiendo sus esperanzas y sus sue\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio de la guerra, \u201cla gente rezaba mucho, pero ahora parece m\u00e1s cansada\u201d, a\u00f1ade. \u201cSe preguntan: \u2018\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios en mi sufrimiento?\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Un soleado viernes de septiembre, la hermana Salwa estaba rodeada de varios j\u00f3venes ocupados preparando el sal\u00f3n adyacente a la Capilla del Campo de los Pastores para un retiro de oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lina Jackaman y Zain Sleibi, ambos de unos 20 a\u00f1os, describieron c\u00f3mo la guerra ha afectado sus vidas y sus sue\u00f1os. Sleibi estudia para ser analista m\u00e9dica, pero no puede obtener suficientes horas de capacitaci\u00f3n, ya que sus supervisores a menudo no pueden llegar al laboratorio de la escuela debido a la seguridad. Jackaman trabaja en Bel\u00e9n en el Hogar Infantil de la Sagrada Familia, conocido como la Guarder\u00eda, mientras estudia para ser maestra, una profesi\u00f3n todav\u00eda viable que le permitir\u00e1 mantener a sus padres.<\/p>\n\n\n\n<p>Las j\u00f3venes y la hermana Salwa esperaban con ansias el retiro, cuyo objetivo era ayudar a los j\u00f3venes a \u201cencontrar la paz en la Palabra de Dios\u201d, dice la hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra \u201cpaz\u201d se menciona en el Nuevo Testamento m\u00e1s de 400 veces, agrega.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cQuieren esperanza\u201d, dice, se\u00f1alando al ocupado grupo de j\u00f3venes detr\u00e1s de ella. \u201cTrato de estar cerca de ellos y les digo: \u2018No est\u00e1n solos, Dios est\u00e1 con ustedes incluso cuando sufren\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"cnewa-connections\">\n  <div class=\"cnewa-connections-heading\">\n    <h2>Conexi\u00f3n CNEWA<\/h2>\n  <\/div>\n  <div class=\"cnewa-connections-content\" style=\"background:#6B4D5E;color:#ffffff\">\n    <p style=\"font-weight: 400;\">Por 75 a\u00f1os, CNEWA-Misi\u00f3n Pontificia ha brindado apoyo socioecon\u00f3mico, m\u00e9dico y humanitario a trav\u00e9s de su red de socios en Cisjordania, incluida su asociaci\u00f3n de larga data con la Sociedad Benevolente Ortodoxa \u00c1rabe en Beit Jala y la Guarder\u00eda, que cuida a ni\u00f1os abandonados. Las organizaciones dirigidas por la iglesia en los Territorios Palestinos Ocupados brindan m\u00e1s del 33% de todos los servicios sociales al pueblo palestino. Sin embargo, no reciben financiaci\u00f3n del gobierno, sino que dependen de donaciones caritativas, como las subvenciones recibidas de generaciones de donantes de CNEWA-Misi\u00f3n Pontificia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para continuar apoyando el trabajo de CNEWA-Misi\u00f3n Pontificia en Cisjordania, llame al: 1-800-442-6392 (Estados Unidos) o 1-866-322-4441 (Canad\u00e1) o visite <a href=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/donacion\/\">https:\/\/cnewa.org\/es\/donacion\/<\/a>.<\/p>\n  <\/div>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Lea este art\u00edculo en nuestro formato de impresi\u00f3n digital <a href=\"https:\/\/issuu.com\/cnewa\/docs\/01-one-50-4-2024-spanish\/6\">aqu\u00ed<\/a>.&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristianos palestinos se movilizan por la supervivencia en Cisjordania<\/p>\n","protected":false},"author":70019,"featured_media":5972,"template":"","magazine-issues":[1108],"magazine-sections":[143],"class_list":["post-5965","magazine","type-magazine","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","magazine-issues-diciembre-2024","magazine-sections-articulos"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.3 (Yoast SEO v27.3) - 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