{"id":7227,"date":"2025-09-24T15:01:26","date_gmt":"2025-09-24T19:01:26","guid":{"rendered":"https:\/\/cnewa.org\/es\/?post_type=magazine&#038;p=7227"},"modified":"2025-11-03T10:44:22","modified_gmt":"2025-11-03T15:44:22","slug":"las-consecuencias","status":"publish","type":"magazine","link":"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/","title":{"rendered":"Las Consecuencias"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap\">Muhammad Omar era un ni\u00f1o cuando huy\u00f3 de Eritrea con su familia. El servicio militar de 18 meses es obligatorio all\u00ed para todos los ciudadanos sanos al cumplir los 18 a\u00f1os. Pero, una vez reclutados, pocos saben cu\u00e1ndo, o si alguna vez, ser\u00e1n dados de baja. Muchos eritreos pasan d\u00e9cadas en el ej\u00e9rcito, realizando trabajos forzados y ejercicios militares en el desierto, bajo un sistema que grupos de derechos humanos han comparado con la esclavitud. Cuando Muhammad era muy joven, su padre fue reclutado. La familia nunca lo volvi\u00f3 a ver.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hace seis a\u00f1os, antes que el hermano mayor de Muhammad sea reclutado, la familia huy\u00f3 a Etiop\u00eda y se instal\u00f3 en un campamento para refugiados eritreos (decenas de miles de eritreos han buscado refugio en Etiop\u00eda en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas). Pero la vida era dura y, tras unos meses, el hermano de Muhammad decidi\u00f3 ir a Europa con la esperanza de ganar dinero para mantener a su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Traficantes lo transportaron a trav\u00e9s de Sud\u00e1n a Libia, donde fue tomado como reh\u00e9n y golpeado sin piedad. Los traficantes llamaron a la familia de Muhammad y les enviaron videos de la agresi\u00f3n a su hermano. Exigieron un rescate y luego subieron a su hermano a una embarcaci\u00f3n destartalada. Como tantas embarcaciones similares, \u00e9sta se hundi\u00f3 en el mar Mediterr\u00e1neo. El hermano de Muhammad se ahog\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Las Consecuencias\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/0zxjjkbZyhw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Para Muhammad, la idea de seguir a su hermano era impensable. Ahora vive con su abuela y otros seis familiares en un apartamento estrecho en Addis Abeba, capital et\u00edope. El alquiler es alto, pero, hasta hace poco, la vida era soportable, en gran parte gracias al apoyo que la familia recib\u00eda del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR): 1.700 birrs et\u00edopes al mes ($12), adem\u00e1s de arroz, aceite de cocina y otros alimentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo eso cambi\u00f3 en enero, cuando el gobierno de Estados Unidos anunci\u00f3 una pausa inmediata en la financiaci\u00f3n de los programas de ayuda exterior. Pa\u00edses europeos, como Francia y Alemania, tambi\u00e9n recortaron la financiaci\u00f3n de la ayuda exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>SJR Etiop\u00eda, que recib\u00eda la mayor parte de su financiaci\u00f3n del Bur\u00f3 de Poblaci\u00f3n, Refugiados y Migraci\u00f3n de EE. UU., suspendi\u00f3 posteriormente muchos programas. Desde entonces, Muhammad y su familia no han recibido ni dinero ni comida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo tengo ayuda; nadie me apoya\u201d, dice Muhammad, un adolescente t\u00edmido con una voz que empieza a quebrarse. \u201cAhora creo que necesito ir al extranjero, aunque tenga que atravesar Libia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo todos mueren en el viaje. Mi hermano tuvo mala suerte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La historia de Muhammad y su hermano es t\u00edpica de muchos j\u00f3venes en el Cuerno de \u00c1frica, una regi\u00f3n asolada por la violencia cr\u00f3nica y la represi\u00f3n extrema de la que muchos quieren escapar. En los \u00faltimos a\u00f1os, la situaci\u00f3n ha empeorado, especialmente en Etiop\u00eda, donde estall\u00f3 una guerra civil en noviembre de 2020 cuando el gobierno et\u00edope, en connivencia con Eritrea, intent\u00f3 aplastar al Frente de Liberaci\u00f3n Popular de Tigray, el poderoso partido gobernante en la regi\u00f3n m\u00e1s septentrional de Etiop\u00eda, Tigray. Para cuando se firm\u00f3 el acuerdo de paz dos a\u00f1os despu\u00e9s, se estima que 600.000 personas hab\u00edan sido asesinadas. Algunas estimados sugieren que el 10% de las mujeres en Tigray fueron violadas como acto de guerra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Casi tres a\u00f1os despu\u00e9s, el acuerdo de paz ha aportado poca sanaci\u00f3n. En 2023, estall\u00f3 otro conflicto en la regi\u00f3n de Amhara, al sur de Tigray, cuando grupos armados insatisfechos con el acuerdo lanzaron una insurgencia contra el gobierno. Otra insurgencia se ha extendido desde finales de 2018 en Oromia, la mayor regi\u00f3n de Etiop\u00eda. Miles de escuelas y hospitales en todo el pa\u00eds han sido da\u00f1ados o destruidos. Como resultado, al menos 8 millones de ni\u00f1os no van a la escuela, seg\u00fan UNICEF.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La inestabilidad generalizada llev\u00f3 recientemente al pa\u00eds al borde del colapso econ\u00f3mico. A finales de 2023, Etiop\u00eda incumpli\u00f3 el pago de su deuda. A cambio de un rescate del Fondo Monetario Internacional, en julio de 2024 el pa\u00eds acord\u00f3 implementar importantes reformas econ\u00f3micas. El resultado fue una devaluaci\u00f3n inmediata de m\u00e1s del 50% de la moneda et\u00edope, reduciendo a la mitad el valor de los salarios y ahorros de los et\u00edopes comunes, y su poder adquisitivo; y dispar\u00f3 los precios de los alimentos, el alquiler y otros productos b\u00e1sicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_035H-CMYK-1024x683.jpg\" alt=\"Una mujer ense\u00f1a a leer a mujeres adultas.\" class=\"wp-image-7121\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_035H-CMYK-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_035H-CMYK-300x200.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_035H-CMYK-768x512.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_035H-CMYK-1536x1025.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_035H-CMYK-1600x1068.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_035H-CMYK.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La hermana Yamileth Bola\u00f1os ense\u00f1a ingl\u00e9s a las mujeres. (foto: Petterik Wiggers)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ya en 2022, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo declar\u00f3 que la tasa de pobreza multidimensional en Etiop\u00eda aument\u00f3 al 72%, un aumento de casi el 5% con respecto a 2019, debido a la pandemia y las guerras en Tigray y Ucrania. Se teme que el cambio de moneda de 2024 empeore la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo puedo sobrevivir aqu\u00ed\u201d, dice Muhammad, haciendo eco de millones de j\u00f3venes en Etiop\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis que asola Etiop\u00eda desde hace a\u00f1os ha provocado un aumento de la migraci\u00f3n irregular que pone la vida de cientos de miles de personas a merced de los traficantes de personas. En 2023, al menos 96.670 migrantes del Cuerno de \u00c1frica cruzaron el Mar Rojo hacia Yemen, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones (OIM); el 95% salieron de Etiop\u00eda intentando llegar a Arabia Saudita y otros pa\u00edses del Golfo. Entre enero y octubre de 2024, el n\u00famero de personas que huyeron por la misma ruta casi se duplic\u00f3, alcanzando 184.701. Ambas cifras representan solo a los migrantes que la OIM ha podido rastrear. Cada a\u00f1o, miles se dirigen al norte de Europa a trav\u00e9s de Libia, o al sur de Sud\u00e1frica. Muchos caen en manos de traficantes de personas, cuyas ganancias dependen de su capacidad para monetizar la crueldad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cHay muchos abusos sexuales en Etiop\u00eda. Han aumentado enormemente\u201d.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un fiscal federal, que solicit\u00f3 el anonimato y trabaja en casos de trata de personas en Dire Dawa, ciudad del este de Etiop\u00eda, un centro de migraci\u00f3n irregular, existen \u201ccadenas de intermediarios [traficantes de personas] en todos los pueblitos\u201d de Etiop\u00eda. Estos intermediarios convencen a la gente para que conf\u00ede en ellos, present\u00e1ndoles la maravillosa vida que disfrutar\u00e1n en Europa o el Golfo.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo cubren los gastos de viaje de los aspirantes a migrantes hasta la frontera con Etiop\u00eda, afirma el fiscal, donde son entregados a traficantes de migrantes de Sud\u00e1n o Somalia. Al igual que en el caso del hermano de Muhammad, son detenidos por los traficantes y sometidos a palizas, torturas y violaciones, y se env\u00edan videos a sus familias para obtener un rescate. Al viajar por algunos de los pa\u00edses m\u00e1s violentos e inestables del mundo \u2014Sud\u00e1n, Libia, Somalia, Yemen\u2014, los migrantes a menudo se enfrentan a esta tortura en repetidas ocasiones a manos de diversos grupos armados o bandas de traficantes, y muchos mueren en el camino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Grupos humanitarios y religiosos han trabajado&nbsp;para aliviar este sufrimiento&nbsp;ayudando a quienes corren el&nbsp;riesgo de ser v\u00edctimas de trata. Pero,debido a que los pa\u00edses occidentales&nbsp;han recortado los presupuestos&nbsp;de ayuda, estas organizaciones ahora enfrentan dificultades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, SJR sol\u00eda dar, a j\u00f3venes refugiados, talleres y capacitaci\u00f3n sobre los peligros de la migraci\u00f3n irregular y la brutalidad de los traficantes de&nbsp;personas. Tambi\u00e9n ofrec\u00eda formaci\u00f3n&nbsp;profesional en tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n, idiomas y m\u00fasica para ayudarles a encontrar empleo y disuadirlos de migrar. Pero, estos programas se han suspendido, afirma Solomon Brahane, director de pa\u00eds del SJR Etiop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Anteriormente, el SJR Etiop\u00eda recib\u00eda gran parte de su&nbsp;financiaci\u00f3n del Bur\u00f3 de Poblaci\u00f3n,&nbsp;Refugiados y Migraci\u00f3n de Estados Unidos y del ACNUR; la primera se interrumpi\u00f3 por completo, mientras que la segunda se redujo. Como resultado, SJR ha despedido a muchos empleados, incluyendo&nbsp;&nbsp;a la mitad de los oficiales de protecci\u00f3n infantil responsables de identificar a los ni\u00f1os refugiados que podr\u00edan estar en riesgo de trata y necesitar apoyo de emergencia, y ha redirigido todos sus recursos a asistencia de emergencia para las familias m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos dos meses, afirma Brahane, muchos refugiados que se beneficiaron de los programas del SJR han abandonado Etiop\u00eda. Algunos, sin duda, habr\u00e1n estado expuestos a la trata de personas, a\u00f1ade.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_002H-CMYK-1024x683.jpg\" alt=\"Una mujer trenza el cabello de una ni\u00f1a.\" class=\"wp-image-7116\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_002H-CMYK-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_002H-CMYK-300x200.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_002H-CMYK-768x512.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_002H-CMYK-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_002H-CMYK-1600x1067.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_002H-CMYK.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">J\u00f3venes y ni\u00f1as del convento comparten amistad. (foto: Petterik Wiggers)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Las Hermanas Misioneras Combonianas en Etiop\u00eda han logrado continuar su trabajo pr\u00e1cticamente sin&nbsp;impedimentos gracias a que reciben toda su financiaci\u00f3n de donantes privados, afirma la hermana Yamileth Bola\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como miembros de Talitha Kum, una red global de religiosas comprometidas con la lucha contra la lacra de la trata de personas, una parte importante de su misi\u00f3n consiste en ayudar a las mujeres que han sido v\u00edctimas de trata o abuso sexual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHay muchos abusos sexuales en Etiop\u00eda. Han aumentado enormemente\u201d, afirma la hermana Yamileth. Trabaja en el convento de su comunidad, una casa rural en Haya Hulet en Addis Abeba, donde las sobrevivientes de violencia sexual y trata de personas encuentran refugio. \u201cY algunas de estas ni\u00f1as son muy j\u00f3venes, entre 10 y 11 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En a\u00f1os recientes, miles de mujeres han emigrado a Arabia Saudita y Dub\u00e1i, por la gran demanda de empleadas dom\u00e9sticas, cocineras y otras trabajadoras dom\u00e9sticas. En muchos casos, sufren una explotaci\u00f3n atroz que constituye trata de personas, afirma la hermana Yamileth.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque estas mujeres suelen viajar al extranjero legalmente, a su llegada, los empleadores les confiscan los pasaportes y las obligan a trabajar sin remuneraci\u00f3n y con severas restricciones de movimiento. La hermana Yamileth relata la historia de una joven cuyo empleador la manten\u00eda encerrada en una peque\u00f1a cocina, excepto cuando ten\u00eda que limpiar la casa. Un d\u00eda, mientras cocinaba, se produjo un incendio en la cocina, donde qued\u00f3 atrapada. Sufri\u00f3 quemaduras en el 95% de su cuerpo y pas\u00f3 dos a\u00f1os en el hospital.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"688\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_032H-CMYK-1024x688.jpg\" alt=\"Tres j\u00f3venes sentados alrededor de una computadora.\" class=\"wp-image-7120\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_032H-CMYK-1024x688.jpg 1024w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_032H-CMYK-300x202.jpg 300w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_032H-CMYK-768x516.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_032H-CMYK-1536x1033.jpg 1536w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_032H-CMYK-1600x1076.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_032H-CMYK.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">J\u00f3venes aprenden habilidades inform\u00e1ticas en el Servicio Jesuita a Refugiados en Addis Abeba. (foto: Petterik Wiggers)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Finalmente, el gobierno et\u00edope intervino y la repatri\u00f3, donde qued\u00f3 al cuidado de las Hermanas Combonianas. Las hermanas colaboran con un refugio local, gestionado por Comunit\u00e0 Voluntari per il Mondo, una organizaci\u00f3n ben\u00e9fica que colabora con el gobierno et\u00edope para atender temporalmente a mujeres v\u00edctimas de trata o abuso sexual. Las hermanas acogen a estas mujeres en su convento y les brindan apoyo psicol\u00f3gico y formaci\u00f3n profesional, como reposter\u00eda o cosmetolog\u00eda. Una&nbsp;vez que est\u00e1n listas para reintegrarse&nbsp;a la sociedad, las hermanas les ayudan a encontrar trabajo y vivienda, y les brindan apoyo para el alquiler por tres meses.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque las hermanas han sido eficaces ayudando a las sobrevivientes, no han podido detener la oleada de miles de personas que abandonan el pa\u00eds y son v\u00edctimas de la trata a diario.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cNo puedo sobrevivir aqu\u00ed\u201d, dice Muhammad, haciendo eco de millones de j\u00f3venes en Etiop\u00eda.<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">En Adigrat, una ciudad que sufri\u00f3 terriblemente durante la guerra de 2020-2022, los j\u00f3venes migran en masa. Muchos son v\u00edctimas de la crueldad de los tratantes, e incluso si tienen la suerte de sobrevivir, las consecuencias para sus familias son devastadoras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVenden una casa, venden una vaca, venden sus pollos [para pagar el rescate]\u201d, afirma el abune Tesfasellassie Medhin, obispo de la eparqu\u00eda de Adigrat. De esta manera, a\u00f1ade, la trata est\u00e1 \u201cacelerando la pobreza\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Prevenir esta cat\u00e1strofe requiere ayudar a las personas a llevar vidas productivas, afirma, d\u00e1ndoles una raz\u00f3n para no perder la esperanza y arriesgarlo todo, incluyendo sus vidas, en un peligroso viaje al extranjero. La comunidad cat\u00f3lica de Adigrat, que \u00e9l dirige, ha participado en diversas iniciativas en este sentido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres que han viajado a Addis Abeba se han beneficiado de la labor de las Hermanas Combonianas. Junto con Talitha Kum, la eparqu\u00eda organiza sesiones de formaci\u00f3n y talleres para j\u00f3venes en riesgo de migraci\u00f3n irregular, as\u00ed como formaci\u00f3n profesional para mejorar sus habilidades y empleabilidad, de modo que puedan permanecer y ganarse la vida en Etiop\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"985\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_012H-CMYK-985x1024.jpg\" alt=\"Primer plano de una ni\u00f1a dibujando.\" class=\"wp-image-7118\" srcset=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_012H-CMYK-985x1024.jpg 985w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_012H-CMYK-289x300.jpg 289w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_012H-CMYK-768x799.jpg 768w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_012H-CMYK-1477x1536.jpg 1477w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_012H-CMYK-1600x1664.jpg 1600w, https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_012H-CMYK.jpg 1731w\" sizes=\"auto, (max-width: 985px) 100vw, 985px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Mujeres j\u00f3venes toman una clase de arte en el centro del Servicio Jesuita a Refugiados en Addis Abeba. (foto: Petterik Wiggers)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pero muchas iniciativas se han visto obstaculizadas por los recortes de la ayuda exterior. En un mundo donde la financiaci\u00f3n extranjera disminuye, el abune Tesfasellassie afirma que los fondos deben usarse de forma m\u00e1s eficiente, lo que significa asignar una mayor proporci\u00f3n de los recursos disponibles a los actores locales, cercanos a la realidad y con v\u00ednculos profundos con la comunidad, en lugar de a las grandes organizaciones no gubernamentales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodas estas burocracias y matrices son trucos que solo los m\u00e1s aptos pueden sobrevivir\u201d, afirma. \u201cPara mover el dinero entre los poderosos, utilizan estos trucos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese laberinto burocr\u00e1tico, \u201csolo los profesionales mejor pagados pueden preparar \u2018propuestas de proyecto\u2019, no la gente com\u00fan que trabaja sobre el terreno con una enorme rentabilidad\u201d, afirma el obispo, explicando los requisitos de financiaci\u00f3n, que a menudo son demasiado complicados y requieren mucho tiempo para quienes trabajan sobre el terreno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstamos profundamente agradecidos a todas las personas de buena voluntad y generosidad\u201d, afirma. \u201cPero estos procesos necesitan simplificarse, porque los recursos no nos llegan a tiempo ni nos ayudan a resolver los problemas\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"cnewa-connections\">\n  <div class=\"cnewa-connections-heading\">\n    <h2>Conexi\u00f3n CNEWA<\/h2>\n  <\/div>\n  <div class=\"cnewa-connections-content\" style=\"background:#6B4D5E;color:#ffffff\">\n    <p style=\"font-weight: 400;\">Durante d\u00e9cadas, la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica para el Bienestar del Cercano Oriente ha apoyado la labor de las iglesias en Etiop\u00eda y Eritrea, incluyendo iniciativas de comunidades religiosas y eparqu\u00edas, el Servicio Jesuita a Refugiados y su centro urbano para refugiados en Addis Abeba, y los esfuerzos de la red Talitha Kum para combatir la lacra de la trata de personas. Tras los recortes en la ayuda exterior por parte de Estados Unidos y pa\u00edses europeos, algunas organizaciones socias de CNEWA tienen dificultades para llegar a fin de mes y han recurrido a CNEWA para cubrir la falta de financiaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para apoyar la misi\u00f3n de CNEWA en Etiop\u00eda y Eritrea, llame al 1-866-322-4441 (Canad\u00e1) o al 1-800-442-6392 (Estados Unidos) o visite <a href=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/donacion\/\">cnewa.org\/es\/donacion<\/a>.<\/p>\n  <\/div>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Lea este art\u00edculo en nuestro formato de impresi\u00f3n digital <a href=\"https:\/\/issuu.com\/cnewa\/docs\/one_magazine_en_espan_ol_septiembre_2025\/30\">aqu\u00ed<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio del aumento de la trata de personas en Etiop\u00eda, los recortes en la ayuda exterior dificultan los esfuerzos para frenarla<\/p>\n","protected":false},"author":70019,"featured_media":7117,"template":"","magazine-issues":[1119],"magazine-sections":[143],"class_list":["post-7227","magazine","type-magazine","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","magazine-issues-septiembre-2025","magazine-sections-articulos"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v27.2 (Yoast SEO v27.2) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Las Consecuencias | ONE en Espa\u00f1ol<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Recortes en la financiaci\u00f3n de la ayuda extranjera complican los esfuerzos para detener la trata de personas en Etiop\u00eda.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Las Consecuencias | ONE en Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Recortes en la financiaci\u00f3n de la ayuda extranjera complican los esfuerzos para detener la trata de personas en Etiop\u00eda.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"CNEWA Espa\u00f1ol\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/CNEWAenespanol\/\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-03T15:44:22+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_007H-CMYK.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1201\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"1 minuto\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/\",\"url\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/\",\"name\":\"Las Consecuencias | ONE en Espa\u00f1ol\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_007H-CMYK.jpg\",\"datePublished\":\"2025-09-24T19:01:26+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-03T15:44:22+00:00\",\"description\":\"Recortes en la financiaci\u00f3n de la ayuda extranjera complican los esfuerzos para detener la trata de personas en Etiop\u00eda.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/revista\/las-consecuencias\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_007H-CMYK.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/cnewa.org\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/wiggers202508_007H-CMYK.jpg\",\"width\":1800,\"height\":1201,\"caption\":\"Muhammad Omar y su familia huyeron de Eritrea a Etiop\u00eda. 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