Cuando Kateryna Lutsyk regresó, herida, a casa tras más de cuatro años en el ejército ucraniano, hizo un descubrimiento.
“Mi proceso de reintegración fue un poco difícil porque en ese momento no había organizaciones, espacios, lugares o comunidades que pudieran apoyar [a veteranos]”, dijo. “Y los veteranos que regresaron fueron recibidos con rechazo, o quizá no sea correcto decir rechazo, sino más bien con un sentimiento de indiferencia por parte de la sociedad civil”.
Su sueño, como veterana de combate, era crear un espacio seguro para otros veteranos, donde pudieran hablar de sus luchas y experiencias sin ser juzgados. Así que hizo realidad ese sueño.
“Estamos trabajando para desarrollar un sistema de apoyo para los veteranos y sus familias”, afirmó. “Por eso siempre digo que los veteranos vienen de la comunidad y regresan a la comunidad. Y es responsabilidad de la comunidad asegurarse de que dispongan de condiciones dignas para su regreso”.
Lutsyk cuenta su historia de servicio y rehabilitación en este video. Lea más sobre lo que están haciendo las instituciones eclesiásticas para ayudar a laicos como ella a convertirse en líderes cívicos en “Una Misión para Hacer Más”, en el número de marzo de ONE en español.